Los aficionados a los instrumentos musicales de antaño, y concretamente los guitarristas, están de enhorabuena. Son muchas las marcas que están llegando a nuestro país gracias al esfuerzo de los distribuidores. En los últimos tiempos, estamos asintiendo a una revolución asiática y por fortuna los modelos de marcas prestigiosas como ‘Tokai’ van llegando, aunque sea con cuentagotas cuando hace unos pocos años no las podíamos ver por España e incluso por Europa.
La marca que ha resucitado de la “tumba” es ‘Charvel’. Esta firma americana fue muy famosa en los años 90. En pleno auge de las super-stratos, Charvel se erigió como una marca sólida que partiendo de la estructura de modelos míticos – sobre todo de Fender, con sus Telecasters y Stratocasters como estandartes,- realizaba una customización específica que solía incluir colores muy vistosos y pastillas humbuckers que sustituían a las tradicionales single-coils. Ahora es precisamente la multinacional Fender quién ha decidido invertir y sacar adelante este nuevo proyecto, dándole una nueva oportunidad a la firma californiana. En su estrategia de expansión y tras unos análisis de ventas y algunas negociaciones, al final se produjo la adhesión. ¿Cuál será la siguiente marca que pase por sus manos? Cualquiera se queda perplejo cuando descubre que otras firmas de caché como ‘Gretsch’, ‘Jackson’, ‘Takamine’ u ‘Ovation’ también forman parte del compendio ‘Fender’.
Muchos aficionados estarán pensando que las nuevas ‘Charvel’ no serán como las de antaño. Las noventeras destacaban por su construcción totalmente a mano, el control detallado de la producción, así como la inserción de piezas electrónicas de altísima calidad. Pues bien, esto seguirá siendo así. A pesar de estar bajo las manos del “gigante”, se garantiza una producción “made in USA” y totalmente artesanal. Los acabados siguen siendo excelentes y los colores que hace una década resultaban excéntricos, ahora parece que están de moda, con lo que las ventas podrían elevarse.
Si tan buenas eran estas guitarras en su momento, ¿Por qué quebró la fábrica?. Pues sencillamente por las nuevas políticas de sponsorización y marketing. Las ‘Charvel’ fueron empleadas en su momento por prestigiosos guitarristas como Eddie Van Halen, Steve Vai, Gary Moore o el líder de los ‘Pink Floid’, David Gilmour. Sin embargo, poco le duraría la felicidad. Gigantes como el nipón ‘Ibanez’, empezaron a realizar modelos específicos que demandaban los artistas a cambio de exigirles contratos de exclusividad a la marca, no sin
cuantiosas sumas de dinero de por medio. De ahí, nacieron las líneas signature que tanto siguen gustando en la actualidad, en las que el cliente, a priori puede disponer del mismo instrumento que su ídolo. ‘Charvel’ hizo caso omiso a estas políticas reafirmándose en su postura de que no quería “atar” a nadie ni obligar a sus artistas a llevar sus guitarras de por vida. Los californianos creían en el espíritu libre pero por desgracia el mundo no vive de las buenas formas, sino de los fajos de billetes y se vio obligada a cerrar. Tan sólo se mantenía la firma EVH, que bajo la supervisión del artista, recreaba los modelos empleados por Van Halen en su trayectoria profesional, pero no eran ‘Charvel’ puras.
En esta nueva etapa, ‘Charvel’ se adapta a los nuevos tiempos en el marketing. Por ello, ha lanzado líneas signature muy exclusivas que a buen seguro serán del agrado de los coleccionistas. Eso sí, el “bombazo” lo ha dado con su línea de guitarras que giran en torno a los 1000 dólares. Se trata de modelos hechos totalmente a mano y con materiales de la más alta calidad, pero a un precio contenido. Esto sí que es espíritu de libertad, una guitarra de verdad relativamente asequible para el pueblo. Larga vida a ‘Charvel’.

La ergonomía ha sido otro aspecto muy tratado en este coche. Ferrari cree que un buen deportivo no tiene que resultar incómodo necesariamente y por ello los asientos son de tipo bacquet y ofrecen una más que correcta sujección además de otorgar al conductor y acompañante bastantes posibilidades de regulación en extensión, reclinaje y posiciones diversas de los mismos. El cuadro de instrumentos rompe totalmente con la línea de los anteriores autos. Adopta nuevas tomas de aire y un diseño de volante achatado no sólo en su parte inferior, sino también de forma sutil en la zona alta los tres brazos. En este sentido me recuerda mucho al del ‘Audi R8′. Los botones están muy a mano, de hecho, el propio Michael Schumacher ha colaborado e incluso diseñado algunos de los elementos de este apartado. Por supuesto, el ‘manettino’ se sigue manteniendo y otorga al piloto la posibilidad de ejecutar varios modos combinados de intrusión tanto del control de tracción como del de estabilidad.
del chásis se ha aumentado en un 15% con respecto al F430. Las suspensiones son específicas de este modelo y ofrecen una óptima relación entre confort y estabilidad, además de resultar novedosas por disponer de un tratamiento acústico que reduce las vibraciones del pavimento en el interior de la carrocería.La electrónica ha sido realizada por el especialista Magneti-Marelli y al tratarse de un modelo casi de competición se ha garantizado un 20% más de aceleración longitudinal con respecto a su precursor en el caso de que los controles y las ayudas se desconecten. La aerodinámica ha sido estudiada al dedillo y los trabajos en el tunel del viento han depositado ayudas como la carga vertical de 140 kg que se desvela cuando se circula a 200 km/h.
La norma tiene su origen en el interés de los directivos por reducir costes en este negocio. Son muchos los ceros que conforman cifras abultadas ante todo en los presupuestos de las firmas. Sin embargo, el propulsor estándar acabaría con la competitividad a la hora de innovar por parte de las casas automovilísticas y haría de la F1 en cierto modo un trofeo monomarca.
Al igual que en la música, el cine trae consigo obras mejores y peores. Películas que pasarán a los puestos destacados de las listas elaboradas por cinéfilos y se expondrán periódicamente en filmotecas por su calidad reconocida, y otras que se deberán conformar con sobrevivir a base de pases en salas pequeñas o llegar años después de su nacimiento a la hora de la sobremesa de las cadenas de Tv en este horario tan despreciable para ellas.
Si con el Turbo no era suficiente, Porsche se ha sacado de la manga recientemente el Turbo S. Se trata de una versión aún más radical que llega a los 521 cv de potencia alcanzando una velocidad máxima de 270 km/h. Impresiona su suspensión PASM de muelles neumáticos con seis niveles de altura controlados electrónicamente. Gracias a esta ayuda, el coche puedo rodar a todo gas en un circuito o atravesar obstáculos durísimos ejerciendo de verdadero todocamino.